El recién restaurado repostero de los Reyes Católicos se exhibe en el Museo de Santa María
La colegiata de Santa María cuenta con seis reposteros de distintas casas reales, a los que se puede añadir otro con motivos marianos. Cinco de ellos pertenecen a un mismo grupo decorativo y presentan características similares. Construidos a comienzos del siglo XVII, están formados por un rectángulo central de paño brocado de oro y grana, rodeado de una cenefa de terciopelo en la que alternan las armas simplificadas de la ciudad de Calatayud, con las armas y divisas de los cinco monarcas sucesivos habidos entre los Reyes Católicos (1492) y Felipe III (1621).
El conocido como de los Reyes Católicos, ha sido restaurado y, desde el sábado 1 de diciembre, se podrá contemplar durante las visitas al Museo de Santa María.
La restauración ha corrido a cargo de la Diputación Provincial de Zaragoza, el Ayuntamiento de Calatayud y el Obispado de Tarazona dentro de los planes bienales que la institución provincial convoca para bienes muebles. Dichos trabajos se han realizado en el taller de restauración textil de la empresa ALET RESTAURACIÓN S.L., ubicado en Madrid.
Este repostero es el más dañado de la colección. Mide 2 x 4,5 m aproximadamente, y en la cenefa se observan 6 escudos de los Reyes Católicos, posteriores a 1492 por incluir Granada, 2 del Senyal Real de Aragón y 2 con las armas de Calatayud
Además del embellecimiento de Santa María, la finalidad de los reposteros era adornar y engalanar los exteriores del templo cuando visitaban Calatayud los miembros de las casas reales. Permanecer a la intemperie desgastaba y perjudicaba el tejido que lo compone. Fue en el siglo XIX cuando el cabildo de la colegiata decidió colocarlos en el presbiterio, el sitio más noble del templo, y ahí los hemos conocido hasta que comenzaron las últimas obras de restauración.


