San Pedro de los Francos
El lunes 9 de septiembre de 2024, último día de Ferias en Calatayud, nuestra querida amiga y compañera Rosa Calmarza recibió póstumo homenaje del Ayuntamiento de su ciudad natal.
El histórico y representativo templo de San Pedro de los Francos fue el escenario elegido para la celebración del acto organizado por el consistorio, decorado con un retrato de Rosa y una mesa con objetos que la evocaban. Fue conducido por Silvia Lacárcel y comenzó como finalizó, con la interpretación de dos conmovedoras jotas por Yolanda Larpa acompañada por Iván Sampietro a la guitarra, entre ellas se sucedieron las intervenciones de varios de sus amigos, compañeros, representantes de diversas instituciones, con las que mantuvo intensa vinculación a lo largo de su existencia. El teniente de alcalde y concejal de Urbanismo y Patrimonio, José Manuel Gimeno, ensalzó su continuada colaboración con los distintos departamentos del ayuntamiento, turismo, cultura y patrimonio; Pepe Arévalo, presidente de la Asociación Torre Albarrana, la recordó como una de las fundadoras y motor de ese grupo; José Ángel Urzay, con quien coincidió durante su ejercicio como presidente del Centro de Estudios Bilbilitanos, recapituló sobre la intensa colaboración con la institución y sus miembros; Ángel Guillén, director del instituto Emilio Jimeno durante una larga etapa, reseñó su trayectoria laboral en ese centro a lo largo de casi 40 años, hasta su paso a otro ámbito de la Administración en el que se había jubilado recientemente; Elisa Joven, actual presidenta de la Peña Rouna, celebró su pasión por la fiesta sanroquera y la música, su aportación editorial con Rouna Express durante un cuarto de siglo desde su añorado Colectivo Oscuro, y su implicación incluyendo tareas directivas; finalizó las intervenciones el alcalde de la ciudad, José Manuel Aranda, quien alabó la figura de la homenajeada e hizo entrega a la familia, de una talla de la Virgen de la Peña obra del escultor bilbilitano Luis Moreno.
En estas líneas también queremos expresar en nombre propio y de la más cercana familia, nuestro profundo y sentido agradecimiento a todas las personas e instituciones que han promovido, colaborado, apoyado y participado en este acto; son muchos y pretender nombrarlos a todos significaría omitir involuntariamente destacadas aportaciones, por eso, MUCHAS GRACIAS. Naturalmente, gratitud infinita para todos asistentes a los actos, para los ausentes que nos han transmitido su pesar, para los que incesantemente se acercan a nosotros cada día transmitiendo sus mejores deseos y expresando sus condolencias. MUCHAS GRACIAS.
Creemos sinceramente, y estamos convencidos de que Rosa lo compartiría, que estos entrañables y emotivos actos de reconocimiento, más allá del personalismo puntual, han de considerarse extensivos y ser compartidos por las decenas de personas que, anónima, generosa y desinteresadamente, se dejan la piel en el día a día por Calatayud y su comarca, por la divulgación y defensa de su patrimonio, costumbres y tradiciones, en la misma medida que lo hiciera nuestra querida y admirada Rosa Calmarza. Su carisma, su compromiso, su entusiasmo, su empatía y la proximidad de su fallecimiento con la celebración de las dos fiestas importantes de la ciudad, en definitiva, la coyuntura, han propiciado que las públicas manifestaciones de reconocimiento se hayan sucedido en su memoria. ¡Vayan por todos quienes compartimos estos ideales!

