Subiremos a San Roque...

Subiremos a San Roque...

Estos primeros días de agosto centraremos nuestras andanzas en subir al cerro de San Roque, donde se encuentra ubicada la ermita del mismo nombre, para cumplir con la tradición y con el santo. Es una costumbre recuperada dedicar la novena a San Roque unos días antes del comienzo de las fiestas, en torno a la festividad que tiene lugar el 16 de agosto. Año tras año ha ido creciendo en popularidad este ascenso a la ermita que cada cual lleva a cabo como mejor le viene: en coche, en bici, corriendo… Los miembros de esta asociación gustan de hacer la escalada andando tranquilamente y con la fresca de la mañana, en compañía de amigos y departiendo con los conocidos que suben o bajan. Es muy gratificante, además de cumplir con la piadosa costumbre, disfrutar de las conocidas vistas de la ciudad desde arriba, del sonido del campanico que acompaña todo el camino y del rumor de los gozos que llega de dentro de la ermita según se alcanza el objetivo. Si al bajar nos asomamos a alguno de los miradores del antes precioso Barrio de la Rosa, para contemplar una de las imágenes más hermosas de Calatayud y su conjunto fortificado, ya podemos comenzar otro día con una carga de energía positiva que nos acerca a las deseadas fiestas sanroqueras.