Conjunto Fortificado

 

El recinto amurallado musulmán de Calatayud es uno de los más interesantes de España y bien podría existir ya en la primera mitad del siglo IX. Estaba compuesto por cinco castillos: Consolación o Torre mocha, el de Ayyub, Mayor o Plaza de Armas, el Real o del Reloj, el de doña Martina o don Álvaro, y el de la Peña.

Unían estos cinco castillos una serie de murallas formando un recinto de forma irregular que, en la actualidad, corresponde a los barrios de Morería, Barrera, Reloj o Lo Picado, La Paz, Puerta de Soria, Verde, y Consolación.

La muralla fue construida, en distintas fases, de tapial con paramentos de piedra de yeso, asentada sobre la roca viva que se talló a pico, a fin de aumentar artificialmente la altura y resistencia del recinto. Un foso seco excavado en su derredor subsiste todavía en algunos puntos, aunque sucesivas reparaciones han alterado su primitiva fábrica. En total han llegado hasta nuestros días más de 2.250 metros de muralla, en muy diverso estado de conservación, cuya altura oscila entre 6 a 15 metros. En uno de los lienzos de la muralla se conserva una Puerta Emiral en arco de herradura del siglo IX que sigue el modelo de la puerta más antigua de la mezquita de Córdoba, lo que ha posibilitado fechar su construcción en torno al año 862.

En el recinto bajo del castillo, hacia poniente a unos 150 metros, se encuentra el ejemplo más antiguo conocido de torre albarrana.

De las cuatro puertas de la ciudad, desaparecida la de Alcántara, restan tres: la Puerta de Terrer, con la Fuente de Ocho Caños al lado, la de Zaragoza y la de Soria. Varios postigos a lo largo de la muralla facilitaban las entradas y salidas de la ciudad.

 

Castillo de Ayyub, Mayor o Plaza de armas

Muy alterado a través de los siglos, sería la alcazaba de la ciudad, apreciándose varias fases de construcción, iniciadas en la segunda mitad del siglo IX y ampliadas hasta bien entrado el siglo XIX, con grandes rellenos y modificaciones para instalar baterías de artillería. La parte más antigua está constituida por dos torres octogonales, el adarve que las une y un cubo cuadrangular que se destaca hacia el norte.

En la torre octogonal del E. la planta inferior está cubierta por una falsa cúpula. En el piso superior una escalerilla conduce a lo alto del torreón. La torre octogonal del O. tiene la bóveda del piso inferior oculta sobre otra de medio cañón.

La entrada a este recinto se efectuaba por medio de dos puentes levadizos: uno que caía sobre el muro de la alcazaba y otro situado tras la torre octogonal occidental. Las actuales escaleras de acceso fueron añadidas posteriormente al igual que el muro que las cierra.

 

Castillo del Reloj, Real o de lo Picado

Está arruinado. La plataforma donde se levantaba la fortaleza está cortada a pico, formando un paredón de 12 metros de altura. Se conserva una escalera tallada en la roca y, a media altura de esta escalera, dos bodegas excavadas también en la roca.

Este castillo conserva dos puertas de acceso; una frente al de don Álvaro y que es muy posible que haya sustituido a un primitivo puente levadizo. Por la escalera mencionada se llega a la otra puerta en el O. de la fortaleza.

Entre dos pilares, a modo de espadaña, se encuentra la campana que regaló Pedro IV a Calatayud para recompensar, en 1366, el heroísmo bilbilitano en la guerra de los Pedros, otorgándole el título de ciudad. La campana, conocida con el nombre de Reloj Tonto, fue refundida al menos dos veces. La actual mide 1,18 metros de altura con un diámetro máximo de 1,15 metros. El toque del Reloj Tonto marca el inicio de las fiestas patronales en la ciudad.

 

Castillo de Don Álvaro o de Doña Martina

Recibe este nombre porque parece ser que fue alcaide de esta fortaleza don Álvaro, padre de don Álvaro de Luna, condestable de Castilla, si bien es una tradición no constatada documentalmente y creada por la leyenda. Conserva su basamento en sillería de piedra caliza, procedente del teatro de Bílbilis, siendo la construcción islámica más antigua del recinto. Primero un qal´a y luego un Hisn con medina. También se conserva un pasadizo cubierto con bóveda angular.

 

Castillo de la Peña

En el solar de esta fortaleza se construyó el santuario de Nuestra Señora la Virgen de la Peña; sólo se conserva un ámbito tallado en el yeso, cabecera y sacristía del actual santuario, y bajo ellos varios pasadizos subterráneos que se cegaron con escombros.

 

Castillo de Consolación o Torre Mocha

Está arruinado; sólo se conserva el perímetro de la muralla y un torreón del mismo tipo que los del castillo de Ayyub.