Monasterio de Piedra

 

Monasterio de Piedra

En su margen derecho el río Jalón tiene dos importantes afluentes, el río Mesa que, tras labrar una impresionante hoz entre Calmarza y Jaraba, pasa por Ibdes alimentando el Pantano de la Tranquera, y el río Piedra que vierte también sus aguas en este embalse tras pasar por Aldehuela de Liestos, Cimballa y Nuévalos, en un valle siempre encajado y a veces con espectaculares gargantas.

El agua adquiere protagonismo en el curso del río Piedra, aguas arriba de Nuévalos, en donde un conjunto de cascadas, saltos de agua, lagos, arroyuelos, peñas y cuevas horadadas por las aguas forman el Monasterio de Piedra un parque natural de exuberante vegetación y gran belleza.

Las cascadas se dividen en innumerables hilos de agua o chorreras, siendo la de la Cola del Caballo, con más de 50 metros, la de mayor altura e interés. Unos senderos debidamente señalizados conducen por todo el parque en un recorrido de unos 5 km.

 

Estas cascadas están formadas por la disolución de las calizas y la posterior precipitación de las mismas la cual ocurre al disminuir el caudal, con lo que la caliza disuelta va depositándose en capas sucesivas por las que discurre el agua formando innumerables saltos.

 

El parque natural del Monasterio de Piedra nos ofrece una gratificante experiencia en un fascinante recorrido de unas dos horas y media por un vergel insólito en torno al agua y su movimiento en cascadas y grutas, como la magnífica Gruta Iris en las entrañas de la Cola del Caballo, el Lago del Espejo, y multitud de formaciones naturales como la imponente Peña del Diablo.

Además de los atributos naturales que el nacimiento del río Piedra y el discurrir de sus aguas, combinadas con la geografía del terreno, otorgan a este paisaje, desde el punto de vista histórico y artístico hay que tener en cuenta el Monasterio propiamente dicho.

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En él se han combinado gran número de estilos como consecuencia de las continuas y abundantes reformas y ampliaciones. En este monasterio de cistercienses, cuya creación fue apoyada por Alfonso II en 1195 y su conclusión efectuada por Jaime I en 1218, se mezclan restos románicos, góticos como el claustro, renacentistas y posteriores. La iglesia es el edificio central, con un claustro anexo en torno al cual se disponen las estancias monacales y que se ha transformado en un hotel.

Protegido por una muralla medieval que todavía conserva su hermosa torre del Homenaje es un lugar único que se ha convertido en un destino turístico de primer orden. Catalogado como Monumento Nacional el 16 de febrero de 1983 (hoy en día, Bien de Interés Cultural, en la categoría de Monumento), el Monasterio de Piedra es en la actualidad uno de los parajes más espectaculares de Europa, siendo además galardonado con la Medalla al Mérito Turístico por el Gobierno de Aragón en 2011.