La Casa de la Vega

 

La Casa de la Vega

(Texto parcialmente reproducido de la obra Cultura popular de la Comunidad de Calatayud, escrita por José Ángel Urzay Barrios, y publicada en Calatayud por el Centro de Estudios Bilbilitanos y la Comarca Comunidad de Calatayud, en 2006.)

Históricamente La Casa de la Vega es un heredamiento, mayorazgo de los Palafox de Ariza. En los últimos años era propiedad de los Iñiguez. Vivían de forma permanente unas dieciocho familias, alrededor de setenta personas. Dirigía la finca el mayordomo y llevaban la tierra siete renteros, cada uno su parte correspondiente. Algunos pagaban al año 50 cahíces de trigo. Era una finca muy bien administrada que criaba cereal, cáñamo, lino, remolacha y productos hortícolas. Trabajaban además pastores, un guardia, un hortelano y peones. El dueño de la propiedad venía sólo en verano. Las condiciones de vida eran muy duras, pues la finca no tenía ni agua, ni luz, viéndose obligados a alumbrarse con carburo. El caserío constaba de casa señorial, casas de los trabajadores, cuadras, graneros, capilla, lavadero y otras dependencias. Parece que la capilla tuvo varias advocaciones: Santo Toribio, Nuestra Señora de la Vega, Virgen del Rosario y finalmente, Santa Bárbara.

Merece la pena cruzar como se pueda el río Henar para ver el impresionante quejigo (quercus faginea), de más de cinco metros de anchura y unos veinte de altura, uno de los mayores de nuestra comunidad. Tan grande es que dio nombre a la finca, que se llamaba en el XIX La Finca del Rebollo, aunque también era conocida como La Finca de los Anisares.

Hay una leyenda que afirma que la Casa de la Vega era propiedad de Juana la Loca, que venía a esta granja a pasar temporadas después de la muerte de su marido.

En el verano de 1997 fueron rodadas entre Casa de la Vega y El Barranco de las Viñas escenas de Los años bárbaros de Fernando Colomo.