Ibdes

 

Ibdes

(Texto parcialmente reproducido de la obra Cultura popular de la Comunidad de Calatayud, escrita por José Ángel Urzay Barrios, y publicada en Calatayud por el Centro de Estudios Bilbilitanos y la Comarca Comunidad de Calatayud, en 2006.)

La iglesia de San Miguel Arcángel contempla desde su altura el casco urbano de Ibdes. Es un soberbio edifico del XVI, con interior de estilo gótico, tres naves separadas por grandes pilares y bóveda de crucería. El magnífico retablo renacentista del altar mayor puede cerrarse con sargas que representan escenas del Juicio Final. El campanario está construido sobre la torre del desaparecido castillo.

Debajo de la iglesia está la calle de Las Torres, que conserva algunas casas-cueva, una de ellas La Cueva del Pelao, rehabilitada por la Asociación Cultural. Las empinadas calles descienden desde la iglesia hasta la larga calle que ha sido durante siglos el camino que atravesaba la población. La Puerta Aldea marcaba el final del casco urbano; en el otro extremo encontramos la Plaza de Toros, llamada así porque allí se han corrido siempre las vaquillas, donde se levanta una pequeña columna con un torico.

La plaza mayor es el centro de la población. Allí está el ayuntamiento, el frontón, el antiguo matadero municipal, ahora sede de la Asociación Cultural y el viejo molino harinero con su acequia que atraviesa gran parte del pueblo.

Las ermitas de Ibdes presentan una gran diversidad. La ermita de la Virgen de San Daniel, patrona de Ibdes, es una de las más bellas de la comarca. Está situada junto al embalse de la Tranquera y enfrente de la peña llamada Cueva del Búho. Es un edificio del XVII formado por ermita, vivienda de santeros y varias dependencias. La entrada está protegida por un porche con arcadas, encima del cual se levanta una galería abierta que sirve de mirador. Según la leyenda, un pastor llamado Daniel encontró la imagen de la virgen y se la llevó al pueblo, pero volvió al lugar donde fue encontrada, por lo que allí fue construida la ermita.

Sólo hay dos sepulcros en la Comunidad de Calatayud y uno de ellos está en Ibdes. El Sepulcro está excavado en un promontorio junto a la carretera. En su interior de techo abovedado, la tumba acristalada del Salvador está vigilada por un imponente soldado romano sobre un pedestal, que impresionaba vivamente a la chiquillería. Su fachada presenta un arco de medio punto de ladrillo coronado por un frontón y un porche abovedado.

La ermita de la Virgen de la Soledad aprovecha una cueva natural de estalactitas y estalagmitas. Detrás de una gran columna se habilitó un altar sobre el que está la imagen de la virgen en una urna de cristal. La cueva-ermita está iluminada por un tragaluz cubierto en un recién restaurado torreón de ladrillo con cuatro ventanales.

La ermita de San Gregorio, en lo alto de un monte, es una construcción alargada con arcos diafragma, que tiene un porche que servía de refugio en caso de mal tiempo.

La capilla de San Pascual Bailón es un oratorio particular de la familia Liñán. Guarda un retablo con la imagen de San Pascual en su centro.

Hubo otras ermitas, todas ellas desaparecidas, bajo las advocaciones de San Sebastián, San Lorenzo, San Juan y Santa Ana.

La Cruz de Chocolate, junto a la iglesia de San Miguel, fue levantada según la tradición, en memoria de los muertos de Ibdes contra los franceses en una batalla de la guerra de la Independencia. Cerca está la Cruz de la Pasión de madera, colocada en un arco apuntado con idénticos fines. Ibdes fue durante unos meses sede provisional de la Junta Superior de Aragón durante la afrancesada.

A la entrada desde Nuévalos se puede contemplar encima de un talud sobre la carretera el reubicado peirón de La Purísima, totalmente nuevo, de ladrillo caravista, bien proporcionado en todas sus partes. Muy cerca está el Barrio de las Cuevas o Peña Rubia, adosado a la montaña. Cuentan que las cuevas fueron excavadas a principios del XX por gente humilde que carecía de vivienda propia.

El peirón de San Isidro, en Carracetina, está asentado sobre una amplia grada. Es un tosco prisma cuadrado al que le falta el remate de la cruz.

El peirón de La Dolorosa, en el cerro de La Pedriza, fue construido con mampostería revocada sobre una frágil y sencilla grada de piedras. Desde el solitario pilar se contempla una excepcional panorámica de una gran parte del término de Ibdes e incluso se divisa a lo lejos el Monasterio de Piedra.

El peirón de San Juan, junto a la carretera en el arranque del camino de San Juan, se levanta sobre una grada de piedra, procedente del Puente Nuevo. El tronco prismático de ladrillo sostiene un edículo separado por una trabajada cornisa. La cruz se asienta sobre un tejadillo. Fue cosntruido por la Asociación Cultural.

Del peirón arranca el camino de San Juan que conduce a la deteriorada Gruta de las Maravillas, con estalactitas y estalagmitas, en un paraje de piedra tosca. Al lado está la ermita de la Virgen de la Soledad y enfrente la Casa de San Juan con bellas rejas. Más adelante se encuentra una bella roca, también de toba, que servía de Calvario. Atravesando un puente de sillería se llega a La Paradera, una antigua central, La Hidroeléctrica del Mesa, que se ha recuperado, un paraje lleno de encanto. Un poco más adelante está la nevera, restaurada por la Asociación Cultural.

Manuel Millán Gascón, El Pelado de Ibdes, fue un bandolero famoso del siglo XVII, inmortalizado por Goya en un dibujo al aguafuerte. En el Romance del Pelado de Aragón, un romance de ciegos se narran los robos, asesinatos y desmanes hasta su muerte final en Daroca y exhibición pública de su cadáver en Zaragoza.

La semana santa de Ibdes ha conservado hasta ahora el viejo sabor de la tradición secular.